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Nuevos tiempos para el centenario edificio de Correos

Su actividad original prácticamente ha desaparecido y en paralelo es un icono arquitectónico capaz de albergar espacios culturales de primer orden

Nuevos tiempos 
para el centenario edificio de Correos

Nuevos tiempos para el centenario edificio de Correos

Dentro de tres años el edificio de Correos de la Plaza del Ayuntamiento de València cumplirá cien años. Su construcción comenzó en 1915 y la inauguración tuvo lugar en 1923, en lo que entonces era el barrio de pescadores. El gobierno de Maura lo financió con la idea de convertirlo en el centro de los servicios de correos y telégrafos de la época, que era tanto como decir la vanguardia tecnológica de principios del siglo XX.

Y así fue durante muchos años, consolidándose además como un icono arquitectónico de la ciudad. Obra del arquitecto Miguel Ángel Navarro, puede encuadrarse en el eclecticismo de la época, salpicado de elementos del modernismo valenciano, muy acorde con el edificio del Ayuntamiento situado al otro lado de la plaza.

Ambas cosas, su importancia en las comunicaciones y su monumentalidad crecieron de forma conjunta década tras década, pero a día de hoy, casi un siglo después, ha ido perdiendo por el camino gran parte de su funcionalidad y, por contra, ha crecido como icono arquitectónico de primer orden.

La nueva realidad de Correos, con la tradicional carta en desuso y las telecomunicaciones telemáticas dominándolo todo, se orienta hacia la paquetería, un negocio que precisa de nuevas instalaciones, más modernas y mejor comunicadas.

Y al mismo tiempo, el turismo de la ciudad crece y el edificio de Correos se presenta como una oportunidad para albergar grandes espacios culturales o museísticos. Hace un par de años ya se abrió el debate, con apoyo de destacados miembros del gobierno municipal, para hacer allí un gran museo fallero.

Pues bien, pensando en esta nueva situación y con esos mimbres, es como la Generalitat Valenciana y la dirección de Correos han abierto conversaciones para traspasar el edificio a la comunidad autónoma a cambio de suelo en otros puntos, o dinero, o ambas cosas combinadas. El Ministerio de Hacienda y otros organismos del Gobierno central serán los que finalmente decidan la fórmula de pago y el tipo de contrato.

La idea de la Generalitat es asumir el edificio y dedicarlo a espacios culturales y tecnológicos, siempre vinculado al creciente turismo de la ciudad y las nuevas tendencias. No hay una idea definitiva ni concreta, pero la cultura debe presidir cualquier iniciativa en este lugar, según han asegurado fuentes de la administración autonómica. Paralelamente, Correos puede apostar por unas nuevas instalaciones, más amplias, más modernas y mejor comunicadas. Parc Sagunt II es una de las opciones barajadas, pero hay muchas más. Y no sería complicado salir de las dependencias de la Plaza del Ayuntamiento, que en el bajo tienen el servicio de atención al cliente; en el primer piso la cartería de la zona centro y las dependencias sindicales; en la segunda planta recursos humanos y dirección,; y en la tercera el despacho del director, básicamente.

Su actividad original prácticamente ha desaparecido y en paralelo es un icono arquitectónico capaz de albergar espacios culturales de primer orden

La idea de traspasar el edificio de Correos a la Generalitat ha sembrado dudas entre los sindicatos, que aseguran que el edificio tiene actividad y que solo podrán pronunciarse con claridad cuando conozcan el proyecto alternativo. Fuentes del Sindicato Libre de Correos aseguraron no saber nada del asunto, pero en principio no les gusta, porque «cambiar a otro sitio es costosos y algo habrá que tener en el centro para hacer el reparto». «Cuando veamos un proyecto claro, opinaremos, pero ahora no hay nada», dijeron las fuentes, que destacaron el bienestar de los trabajadores. Por su parte, Fuentes de CGT aseguraron también que el edificio tiene actividad, prueba de lo cual es el hecho de que abran mañana y tarde. «Para aprobarlo habrá que ver la alternativa», afirman.

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